En México, la imparcialidad del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha sido cuestionada tras decisiones que favorecen al partido Morena y sus aliados, generando un debate sobre la confianza en el sistema electoral.
En 2024, el Tribunal aprobó la sobrerrepresentación de Morena en la Cámara de Diputados, lo que ha permitido al oficialismo consolidar su poder y modificar instituciones clave del país. Magistrados como Felipe de la Mata, Felipe Fuentes y Mónica Soto han sido señalados por emitir resoluciones consideradas parciales y por promover sus propias decisiones en espacios políticos.
Este escenario ha sido comparado con un árbitro que celebra con el equipo ganador tras un partido, lo que en el contexto electoral representa una pérdida de imparcialidad y confianza para millones de votantes. La oposición y la sociedad civil han mostrado preocupación ante la falta de unidad para exigir transparencia y justicia en las elecciones.
Actualmente, en un periodo extraordinario, se discuten reformas electorales y judiciales que ampliarían el poder de estos magistrados y extenderían su mandato, lo que incrementa las dudas sobre la independencia del órgano electoral. Estas reformas incluyen la creación de una Comisión de Integridad de Candidaturas y nuevas causales de nulidad de elecciones, temas que generan controversia entre los partidos políticos.
La situación plantea un desafío para la democracia mexicana, donde la confianza en las instituciones electorales es fundamental para garantizar procesos libres y justos.
