La presidenta defiende la necesidad de reformas en el INE y respalda auditorías sobre contratos vinculados a la expresidenta Guadalupe Taddei.
Claudia Sheinbaum declaró el 3 de noviembre de 2026 que las elecciones de 2027 no se verán afectadas por los recientes escándalos en el Instituto Nacional Electoral (INE). En conferencia de prensa, la presidenta subrayó que el país saldrá fortalecido de la situación actual del organismo electoral y consideró necesario implementar reformas en su estructura.
Sheinbaum acusó a sectores de la oposición y a empresarios de intentar socavar el proceso electoral en México, señalando que “quieren minar la elección del 27, porque como no tienen asidero en el pueblo, intentan deslegitimar el proceso”. La mandataria desestimó que las críticas al INE representen un riesgo para su administración y respondió al Consejo Coordinador Empresarial, que había exigido respeto por la autonomía del instituto.
La presidenta reiteró que la independencia del INE es esencial para preservar la voluntad popular y fortalecer la democracia. También se refirió a denuncias sobre contratos vinculados con la expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, y explicó que la Auditoría Superior de la Federación es la única entidad autorizada para realizar auditorías al organismo electoral.
El auditor superior presentó un informe ante la Cámara de Diputados con avances en las auditorías al INE, y se anunció que el análisis se expandirá hacia periodos anteriores a 2023. Los resultados de estas auditorías determinarán los pasos a seguir en caso de detectarse irregularidades. Si se encuentran elementos con implicaciones penales, el asunto será turnado a la Fiscalía General de la República, mientras que las responsabilidades administrativas corresponderán al Tribunal Superior de Justicia Administrativa.
Sheinbaum enfatizó que “quien haya cometido actos de corrupción, que sea sancionado por las instancias correspondientes”.
