Proyecciones preliminares indican posible mayoría demócrata en la Cámara de Representantes y ventaja ajustada en el Senado.
El 3 de noviembre de 2026 se celebraron las elecciones de medio término en Estados Unidos, en las que se renovaron los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado. Además, los ciudadanos de 36 estados eligieron a sus nuevos gobernadores en una jornada marcada por una alta participación y una inversión en publicidad electoral que superó los 11,000 millones de dólares estadounidenses.
Más de 57 millones de ciudadanos emitieron su voto anticipadamente, reflejando un interés elevado en estos comicios. Los candidatos demócratas buscaron recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes y revertir la ventaja republicana en el Senado, donde la correlación de fuerzas era de 53 a 47 a favor de los republicanos antes de la elección. Para lograr el control del Senado, los demócratas necesitaban sumar al menos cuatro escaños netos.
Según proyecciones de la firma Decision Desk HQ, los demócratas alcanzarían 241 legisladores en la Cámara de Representantes frente a 194 republicanos, lo que les daría la mayoría. En el Senado, la misma firma proyectó una posible ventaja demócrata de 52 a 48, aunque las contiendas en Texas, Kansas, Iowa, Ohio y Alaska seguían sin resolverse al cierre de la jornada.
El escrutinio y la declaratoria de ganadores dependen de los cronogramas de cada estado y pueden retrasarse debido al recuento de votos por correo y auditorías. Una eventual pérdida de la mayoría republicana en ambas cámaras podría frenar la agenda legislativa de la administración republicana y permitir a la oposición iniciar investigaciones parlamentarias.
Donald Trump supervisó los resultados desde la sede presidencial a partir de las 19:00 horas, tras concluir una gira por estados con arraigo republicano.
