Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, solicitó una licencia con carácter indefinido apenas 34 horas después de reincorporarse a su cargo.
El mandatario presentó el sábado ante el Congreso de Sinaloa una nueva solicitud de licencia temporal por más de 30 días. Esta petición será analizada el domingo 23 de agosto a partir de las 11:00 horas por la Diputación Permanente en sesión extraordinaria.
Rocha Moya había estado separado de sus funciones durante 112 días, tras señalamientos de autoridades estadounidenses que lo vinculan con una facción del Cártel de Sinaloa. El gobernador ha rechazado estas acusaciones y sostiene que no existen pruebas que acrediten delito alguno.
El regreso de Rocha Moya el viernes se dio con la promesa de hacerlo “con la frente limpia y en alto”, luego de que la Fiscalía General de la República informara que no encontró elementos para acreditar su responsabilidad penal.
Sin embargo, la dirigencia nacional de Morena y los grupos parlamentarios del partido se deslindaron de su reincorporación, señalando que la decisión no fue consultada previamente. La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que “ningún interés personal puede estar por encima del pueblo y de la Nación” y cuestionó “la ambición desnuda del poder por el poder”.
La nueva solicitud de licencia plantea un problema institucional, ya que corresponde al Poder Legislativo determinar quién asumirá temporalmente la conducción del Ejecutivo estatal. Hasta antes de la sesión del domingo, la licencia no había sido aprobada ni existía un reemplazo oficialmente designado.
Sinaloa enfrenta una situación delicada en materia de seguridad y gobernabilidad mientras el caso de Rocha Moya permanece bajo investigación en México y bajo señalamientos judiciales en Estados Unidos.
