Rusia plantea reanudar conversaciones en noviembre mientras persisten ataques y desacuerdos sobre regiones ocupadas.
El presidente ruso Vladímir Putin manifestó el 22 de octubre su disposición para alcanzar un acuerdo con Ucrania que permita resolver el conflicto armado, aunque reiteró que Rusia mantendrá sus exigencias sobre los territorios ucranianos ocupados. Las declaraciones de Putin se produjeron tras una ronda de contactos diplomáticos con Estados Unidos, en un intento por reactivar negociaciones estancadas desde febrero.
Putin declaró en entrevista con la televisión pública rusa que están dispuestos a buscar una salida a la situación, pero advirtió que las fuerzas rusas continuarán combatiendo si el gobierno de Kiev no acepta sus condiciones. El mandatario ruso argumentó que rusos y ucranianos son pueblos estrechamente vinculados, aunque reconoció diferencias en las interpretaciones históricas.
Rusia manifestó disposición para reanudar conversaciones tripartitas con Ucrania y Estados Unidos en noviembre. Putin aceptó en principio retomar las negociaciones para abordar garantías de seguridad, aunque el Kremlin consideró que las propuestas discutidas en encuentros previos tienen escasos elementos útiles para resolver el conflicto. No se ha anunciado un acuerdo definitivo ni una fecha confirmada para el inicio de las negociaciones.
Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, se reunió con Putin el miércoles y sostuvo reuniones en Oslo con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y dirigentes europeos antes de viajar a Rusia. Zelenski respaldó la propuesta de reanudar conversaciones y espera que se celebren a principios de noviembre.
Putin rechazó que las regiones ucranianas anexionadas por Moscú puedan considerarse territorio perdido por Ucrania. Calificó estas regiones —Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón— como parte del territorio histórico de Rusia y defendió los referendos organizados en 2022, aunque Rusia no controla la totalidad de esos territorios. El gobierno ucraniano se opone a entregar más territorio y exige garantías de seguridad para impedir nuevas invasiones.
Las diferencias territoriales y las condiciones para garantizar una paz duradera han impedido acuerdos definitivos. Mientras tanto, el 22 de octubre se reportaron ataques rusos contra Kiev con misiles balísticos que dañaron viviendas, una gasolinera y equipos de transporte, dejando personas heridas. Estos ataques ocurrieron mientras Moscú expresaba apertura para retomar conversaciones de paz.
Putin calificó de ‘esquizofrenia política’ las advertencias de dirigentes europeos sobre una posible amenaza militar rusa y aseguró que Moscú no tiene planes de iniciar una guerra contra Europa. Según el canciller ruso Serguéi Lavrov, las declaraciones occidentales reflejan preparativos para un posible enfrentamiento con Rusia. Las exigencias territoriales de Moscú, las garantías de seguridad reclamadas por Kiev y la continuidad de los ataques mantienen incierto el desenlace de la guerra.
