Especialistas en derecho, jueces federales, académicos y activistas en derechos humanos destacan la urgencia de mantener vivos los principios del Estado de Derecho en México, frente a los cambios recientes que han afectado la independencia judicial.
La reforma judicial de 2024 ha generado una politización en la impartición de justicia, con la designación de jueces con sesgos políticos a favor del oficialismo, lo que ha debilitado la calidad técnica y la imparcialidad en las sentencias federales.
Este deterioro ha transformado la argumentación jurídica en discursos que se asemejan más a propaganda política que a resoluciones fundamentadas, afectando la confianza en el sistema judicial y en la democracia mexicana.
Ante este escenario, la labor de los observatorios especializados y la crítica técnica constante se vuelve fundamental para preservar la ciencia jurídica como una herramienta humanista que garantiza la convivencia pacífica, la justicia y la equidad.
El compromiso de quienes estudian y ejercen el derecho es mantener viva la memoria de un México con democracia incipiente, fomentando el diálogo intergeneracional para que las nuevas generaciones reconozcan la importancia de defender los derechos y libertades.
