El peso mexicano mostró una apreciación frente al dólar el 7 de agosto de 2026, impulsado por una caída inesperada en el empleo de Estados Unidos que debilitó la moneda estadounidense.
El tipo de cambio interbancario abrió en 17.11 pesos por dólar, con una baja de 0.58%, según datos de Bloomberg. Por su parte, el peso cotizaba en 17.10 unidades por dólar, con una ganancia de 0.58% respecto al cierre previo reportado por Reuters.
Banco Base informó que el peso inició la jornada con una apreciación de 0.55%, equivalente a 9.4 centavos, operando en un rango entre 17.09 y 17.22 pesos por dólar. Este fortalecimiento se atribuye a operaciones de carry trade, impulsadas por el diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos, además de una mejora en la percepción del riesgo global.
El reporte laboral de julio en Estados Unidos mostró una pérdida de 23 mil empleos, cifra que sorprendió negativamente al consenso del mercado, que esperaba la creación de 80 mil puestos. En junio se revisaron a la baja los empleos creados, con 20 mil nuevos puestos. A pesar de esta contracción, la tasa de desempleo descendió de 4.2% a 4.1%.
Esta información llevó a los inversionistas a reducir las expectativas de un aumento en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal en su reunión de septiembre. Antes del reporte, el dólar operaba prácticamente estable en los mercados internacionales.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la inflación anual en México se moderó a 3.12% en julio, su nivel más bajo desde mayo de 2020. Sin embargo, la inflación subyacente mantiene presiones que generan cautela en el Banco de México respecto a futuros movimientos en la tasa de interés.
La contracción del empleo en Estados Unidos debilitó al dólar frente a la mayoría de las principales divisas, favoreciendo el avance del peso mexicano, que se perfilaba para cerrar la semana con una apreciación acumulada cercana al 1.3%.
