El incremento en rentas, servicios y competencia de ventas por internet complica la supervivencia de comercios locales.
Los pequeños negocios en Hermosillo atraviesan una etapa complicada debido al aumento sostenido en los costos de operación, la competencia del comercio informal y el crecimiento de las ventas por internet. Esta situación ha provocado el cierre de establecimientos en el Centro, plazas comerciales y otros sectores de la ciudad, afectando tanto a comerciantes como a empleados y familias que dependen de estos negocios.
Entre los principales retos identificados está la dificultad para que los nuevos negocios logren sobrevivir a sus primeros dos años de operación. El encarecimiento de rentas, servicios, inventarios, nóminas, cuotas de seguridad social, impuestos y permisos ha reducido los márgenes de ganancia, haciendo más difícil la permanencia de los comercios formales.
La competencia del comercio informal representa un desafío adicional, ya que muchos de estos negocios no enfrentan las mismas obligaciones fiscales, laborales y regulatorias, lo que genera condiciones desiguales para los pequeños comerciantes establecidos. Además, el crecimiento de las compras por internet ha modificado los hábitos de consumo y representa un reto para quienes no cuentan con recursos, capacitación o herramientas digitales para adaptarse a esta tendencia.
Las organizaciones empresariales, como la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en Sonora y Canacope Hermosillo, han señalado la necesidad de que los trámites municipales sean claros, ágiles y accesibles para los comerciantes. También subrayan la importancia de que los procedimientos de protección civil y seguridad, reforzados tras el incendio de la tienda Waldos en el Centro de Hermosillo, no se conviertan en una carga excesiva para las micro, pequeñas y medianas empresas.
Impulsar el consumo local, facilitar la capacitación y digitalización de los comerciantes, y simplificar el cumplimiento de sus obligaciones son medidas consideradas clave para fortalecer al sector. El cierre de un negocio no solo implica la pérdida de una inversión, sino también de patrimonio familiar y fuentes de empleo en la ciudad.
