En Sonora se observa un creciente fenómeno de indiferencia social ante la violencia y el deterioro urbano, conocido como efecto Genovese, donde la población presencia problemas graves sin intervenir ni exigir soluciones.
Este fenómeno se refleja en el abandono visible en ciudades como Hermosillo, Ciudad Obregón, Guaymas y Nogales, donde calles con baches, parques descuidados y basura acumulada se han vuelto parte del paisaje cotidiano sin que se genere una reacción ciudadana significativa.
La inseguridad también ha aumentado, con frecuentes reportes de agresiones armadas, ejecuciones y ataques en espacios públicos que afectan la tranquilidad y confianza de la población. Casos como el ataque en una fiesta de quince años en Ciudad Obregón y homicidios de policías en Hermosillo evidencian la gravedad del problema.
La Fiscalía General de Justicia del Estado, bajo la dirección de Rómulo Sálas, asegura que los casos están en investigación, pero la falta de sentencias firmes genera desconfianza y demanda resultados concretos por parte de la sociedad sonorense.
La normalización de la violencia y el deterioro urbano preocupa, ya que la reacción social se limita a la indignación momentánea sin que se traduzca en acciones efectivas para exigir cambios o soluciones.
