Durante el próximo fin de semana, Hermosillo registrará una sensación térmica que superará los 50 grados centígrados, producto del incremento en la humedad asociado al monzón de Norteamérica, informó la Coordinación Estatal de Protección Civil.
Temperaturas extremas y zonas afectadas
Se pronostican temperaturas máximas de hasta 46 grados centígrados en Hermosillo, con sensación térmica que oscilará entre 48 y 52 grados. Las condiciones más severas se esperan en la capital sonorense y en Bahía de Kino, donde la sensación térmica podría alcanzar hasta 53 grados centígrados.
En otras regiones del estado, como Caborca y San Luis Río Colorado, se anticipan temperaturas superiores a 45 grados, mientras que en el centro y sur de Sonora las temperaturas estarán entre 40 y 45 grados centígrados.
Alerta y recomendaciones de Protección Civil
La alerta por altas temperaturas estará vigente hasta el domingo 2 de agosto, concentrándose el mayor riesgo entre las 11:00 y las 18:00 horas. Durante este periodo, la exposición prolongada al sol puede causar deshidratación, agotamiento y golpes de calor.
Para mitigar estos riesgos, Protección Civil activó un Operativo de Hidratación que distribuirá agua potable y Vida Suero Oral en hospitales, plazas públicas, estaciones de camiones, cruceros y vías del tren. Además, se recomienda evitar actividades al aire libre en las horas de mayor radiación solar, usar ropa ligera y proteger especialmente a niñas, niños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y mascotas.
Impacto en trabajadores y condiciones meteorológicas adicionales
A pesar del calor extremo, miles de trabajadores, incluyendo albañiles, vendedores ambulantes, comerciantes, carniceros, repartidores y personal de la construcción, continúan laborando bajo el sol, lo que aumenta su riesgo de sufrir afectaciones por las altas temperaturas.
Por otro lado, Protección Civil informó que durante las tardes y noches existe potencial para el desarrollo de tormentas en municipios de la sierra y el norte de Sonora. Estas tormentas podrían incluir lluvias, actividad eléctrica y rachas de viento, aunque no se espera que provoquen un descenso significativo en las temperaturas.
