El servicio de agua potable en Hermosillo continúa con problemas por tercer día consecutivo debido a la alta turbiedad del agua que ingresa a la presa El Molinito, informó Agua de Hermosillo. Esta situación ha retrasado la normalización del suministro a la población.
Las recientes lluvias, que pusieron fin a tres años de sequía, provocaron fuertes escurrimientos en arroyos y cuencas cercanas. El agua que llega al embalse arrastra grandes cantidades de sedimentos, arena y lodo, lo que dificulta el proceso de potabilización en las plantas de tratamiento.
Como resultado, las plantas potabilizadoras de El Molinito han dejado de aportar alrededor de 300 litros por segundo, lo que representa una reducción del 25% en la producción habitual de agua potable para la ciudad. Para mitigar esta baja, el personal técnico de Agua de Hermosillo realiza maniobras para redistribuir el suministro desde distintas fuentes, aunque estas acciones serán temporales y vigentes solo durante la contingencia.
Impacto y medidas ante la contingencia
El fenómeno de alta turbiedad es recurrente durante la temporada de lluvias, cuando las crecientes arrastran sedimentos hacia la presa. El año pasado, esta situación afectó el servicio durante 10 días. La duración actual dependerá de la disminución de la turbiedad del agua que llega al embalse.
Ante esta situación, Agua de Hermosillo exhortó a la población a hacer un uso responsable del agua, priorizando actividades esenciales. También recomendó mantener en buen estado los tinacos y sistemas de almacenamiento, así como conservar una reserva suficiente para necesidades básicas.
La dependencia aseguró que continuará informando sobre la evolución de la contingencia y las acciones que se implementen para restablecer el servicio en condiciones normales.
