El lote 7825 de AGIN presenta alteraciones en empaque y fecha de caducidad; Cofepris pide no adquirir ni consumir estas unidades.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió una alerta sanitaria por la circulación de unidades falsificadas del medicamento AGIN 300/250/300 mg en el país. Las cajas alteradas corresponden al lote número 7825 y presentan una fecha de caducidad impresa como ’02 DIC 26′, lo que representa un riesgo sanitario.
El empaque irregular de estas unidades difiere de los registros oficiales de la empresa Química Franco Mexicana Nordin. Cofepris informó que el producto auténtico del lote 7825 tiene como fecha de vencimiento real el 03 de julio de 2025. Ante esta situación, la autoridad sanitaria solicita a la población abstenerse de adquirir o consumir cualquier unidad de AGIN con numeración 7825, sin importar la fecha de caducidad que muestren.
Características del medicamento falsificado
Las inspecciones visuales pueden ayudar a identificar daños en el cartón, manipulación de sellos o textos con baja legibilidad en el empaque. Sin embargo, Cofepris advierte que el cotejo del código de producción es el único filtro seguro para validar la autenticidad del medicamento.
El consumo de las tabletas falsificadas puede implicar la presencia de sustancias químicas no declaradas o la ausencia de ingredientes activos. Los laboratorios clandestinos donde se elaboran estos productos no cumplen con estándares de salubridad ni controles técnicos.
Recomendaciones para la población
Cofepris exhorta a la población a rechazar la compra de medicamentos en vía pública, tianguis, mercados sobre ruedas o establecimientos sin regulación. También recomienda evitar adquisiciones en plataformas de comercio electrónico, redes sociales y aplicaciones móviles con proveedores anónimos.
Las personas que hayan ingerido el medicamento falsificado deben suspender su uso y vigilar su salud. En caso de presentar síntomas inesperados, se recomienda acudir a valoración médica y notificar la ingesta del lote alertado. Pacientes que consumen el medicamento alterado pueden prolongar su malestar y retrasar la atención clínica especializada.
