Abogados y organizaciones reportan dificultades legales tras la modificación del sistema de localización de detenidos desde el 15 de septiembre de 2026.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) dejó de mostrar públicamente la ubicación de miles de migrantes con órdenes finales de deportación a partir del 15 de septiembre de 2026. Esta modificación implicó la retirada de estas personas del sistema en línea de localización de detenidos, una herramienta creada en 2010 que permitía consultar la custodia y ubicación de quienes estaban bajo detención de ICE.
Tres funcionarios actuales y anteriores de ICE confirmaron el cambio bajo condición de anonimato. Varios abogados reportaron que sus clientes desaparecieron del sistema durante la semana en que se implementó la modificación. La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración alertó a sus integrantes sobre este ajuste.
Impacto en la defensa legal y cifras de detención
Abogados advierten que el ocultamiento de la ubicación de los migrantes dificulta la presentación de recursos legales por parte de los detenidos. Según datos de ICE obtenidos por investigadores de la Universidad de California en Berkeley y UCLA, cerca de 16 mil personas arrestadas e ingresadas a centros de detención durante julio tenían órdenes finales de deportación. Para principios de julio de 2026, ICE mantenía bajo custodia a más de 65 mil personas.
ICE enfrenta un “histórico número de órdenes judiciales que bloquean deportaciones individuales”. La agencia afirmó que “las personas con órdenes finales de deportación están siendo priorizadas para su expulsión”.
Alcance y excepciones de la medida
El cambio en el sistema de localización no se aplica de igual manera en instalaciones sujetas a órdenes judiciales, incluyendo un centro en Adelanto, California, así como lugares de detención temporal en Minneapolis, Nueva York y el área de Chicago. ICE no anunció públicamente la modificación ni confirmó directamente a Associated Press que alteró el sistema.
La administración de Donald Trump mantiene una política de mayor prioridad a las deportaciones.
