El rey Carlos III ratificó que Enrique de Inglaterra y Meghan Markle no recuperarán sus funciones oficiales dentro de la familia real británica.
Una carta enviada por el Lord Chamberlain a altos funcionarios del Gobierno británico, autoridades militares y otros representantes confirma que el regreso de los duques de Sussex al Reino Unido no modifica su estatus dentro de la monarquía.
El acuerdo que estableció su salida de las labores oficiales en enero de 2020 se mantiene vigente. Enrique y Meghan renunciaron a sus funciones como miembros activos de la familia real y se trasladaron a Estados Unidos.
Los tratamientos de Su Alteza Real (HRH) permanecen suspendidos y no deben utilizarse. Los duques deben ser considerados como personas privadas con intereses comerciales y filantrópicos.
La seguridad de Enrique y su familia durante sus estancias en Reino Unido seguirá siendo tratada directamente con las autoridades policiales correspondientes. Este tema ha sido motivo de conflicto desde que dejaron sus funciones reales.
Las cuestiones administrativas y la correspondencia relacionadas con Enrique y Meghan serán gestionadas a través de su propia oficina, independiente del Palacio de Buckingham.
Enrique podrá mantener su participación en iniciativas como los Juegos Invictus. El regreso de la familia a Reino Unido ocurrió a finales de agosto, después de seis años de residencia en Estados Unidos.
Enrique y Meghan se trasladaron con sus hijos, Archie y Lilibet, y tienen previsto permanecer en el Reino Unido durante un periodo prolongado.
