Los fuertes vientos en Hermosillo provocan la caída de árboles, un fenómeno que expertos atribuyen a varios factores relacionados con la salud y el entorno de las plantas.
Especialistas señalan que la combinación de raíces superficiales, suelo seco y la fuerza del viento contribuye a que los árboles pierdan estabilidad y se derriben. Además, el estrés hídrico y daños previos pueden debilitar su estructura.
En Hermosillo, donde las condiciones climáticas incluyen temporadas de calor intenso y periodos de sequía, los árboles enfrentan retos para mantenerse firmes ante ráfagas fuertes. La falta de humedad afecta la absorción de nutrientes y la fortaleza de las raíces.
Los expertos recomiendan monitorear el estado de los árboles urbanos, así como implementar estrategias de riego y mantenimiento que ayuden a preservar su salud y evitar accidentes causados por su caída durante episodios de viento.
