La funcionaria presentó su dimisión ante la Cámara de Diputados luego de reportajes que la vinculan con contratos irregulares y triangulación de recursos.
Guadalupe Taddei, presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), anunció su renuncia el 26 de octubre ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, luego de que diversos reportajes la vincularan con posibles conflictos de interés y triangulación de recursos en la adjudicación de contratos del organismo. La funcionaria, quien asumió el cargo en abril de 2023, argumentó que su salida busca proteger al INE y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional.
Las investigaciones periodísticas, publicadas por Reforma y Latinus, exhibieron que Taddei habría gozado de privilegios millonarios y otorgado contratos a colaboradores que presuntamente actuaban como prestanombres. Los reportajes señalan que al menos siete proveedores simularon competencia en procesos de adjudicación y participaron en la triangulación de recursos, involucrando contratos por millones de pesos con empresas que emitieron comprobantes fiscales por productos o servicios inexistentes.
Uno de los casos destacados es el de José Alfredo Hernández Casillas, empresario y apoderado de Cajas Graf, proveedor del INE con al menos 240 millones de pesos en licitaciones. Hernández Casillas fue grabado en Francia junto a Jorge Francisco Pineda Taddei, hijo de Guadalupe Taddei, y apareció en la nómina del INE como chofer asignado con un sueldo de 45 mil pesos mensuales, aunque nadie lo conocía en el organismo.
Tras la difusión de estos señalamientos, funcionarios en áreas clave del INE fueron relevados para facilitar una investigación a cargo de la Auditoría Superior de la Federación. Taddei declaró que las denuncias deben esclarecerse de manera transparente, objetiva y conforme a derecho.
Para conocer la evolución de este caso y los señalamientos previos, consulta la cobertura previa.
