El Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS) llevó a cabo una manifestación que incluyó un cierre simbólico en las puertas del Poder Judicial del Estado. Esta acción fue para exigir el respeto al derecho de huelga que mantiene paralizadas las actividades en la Universidad de Sonora. Posteriormente, el sindicato se movilizó frente al Palacio de Gobierno Estatal para solicitar la apertura de una mesa de diálogo con el Gobierno del Estado.
Durante la protesta en el Palacio de Gobierno, la presidenta del STAUS destacó que corresponde al gobernador y al secretario de Educación atender y resolver las demandas del sindicato. Sin embargo, el secretario general, Cuauhtémoc Nieblas Cota, afirmó que hasta el momento no ha habido un acercamiento formal con las autoridades estatales para avanzar en la solución del conflicto.
Nieblas Cota indicó que han intentado establecer mesas de diálogo a través de funcionarios del gobierno estatal, pero no han recibido respuestas concretas. Además, criticó la cobertura mediática del movimiento al señalar que no se ha presentado de manera completa la postura del sindicato.
Respecto a las afectaciones a los estudiantes, el dirigente señaló que el alumnado ha mostrado empatía con las demandas del personal académico, ya que conocen las condiciones laborales que enfrentan docentes y trabajadores. Los principales puntos en disputa incluyen la revisión salarial, violaciones contractuales pendientes desde el año pasado, la aplicación gradual del ISR conforme a la ley, así como temas de estabilidad laboral, seguridad social y la basificación de más de 180 plazas académicas.
Aunque reconoció avances parciales en algunas negociaciones con la Universidad de Sonora, Nieblas Cota afirmó que no se han concretado acuerdos definitivos para levantar la huelga. El sindicato convocó a un debate con la rectoría a las 17:00 horas, pero la universidad rechazó la invitación, argumentando que dicho acto no contribuye a la negociación y solo fomenta la confrontación. La rectoría reiteró su disposición al diálogo mediante los canales formales y oficiales.
El conflicto continúa sin una fecha definida para su resolución, manteniendo suspendidas las actividades académicas en la Universidad de Sonora, mientras el STAUS insiste en la apertura de una mesa directa con autoridades estatales y la rectoría sostiene que el diálogo debe mantenerse por las vías institucionales establecidas.
