El papa León XIV hizo un llamado urgente al desarme nuclear, advirtiendo que las armas atómicas no garantizan la paz y expresando su preocupación por la actual carrera armamentista que genera temor a nivel global.
En su mensaje, el pontífice destacó que la acumulación de armas nucleares representa un riesgo para la estabilidad internacional y subrayó la necesidad de promover la cooperación y el diálogo entre naciones para evitar conflictos.
El papa insistió en que la verdadera seguridad no se logra mediante la amenaza de destrucción masiva, sino a través de esfuerzos conjuntos que fomenten la confianza y el respeto mutuo.
