Rubén Rocha Moya retomó el ejercicio de su cargo como gobernador constitucional de Sinaloa tras 112 días separado temporalmente.
El 1 de mayo de 2026, Rocha Moya solicitó licencia temporal al Congreso de Sinaloa para atender una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR). Esta indagatoria se derivó de acusaciones presentadas por una oficina del Gobierno de Estados Unidos.
Durante su separación, el gobernador compareció personalmente ante la FGR, respondiendo a todas las preguntas y solicitudes del Ministerio Público. Después de 112 días, la Fiscalía informó que no existen elementos suficientes para acreditar su participación en alguna conducta delictiva.
Rocha Moya afirmó que no ha cometido ningún delito y se declaró inocente de las acusaciones. Al retomar sus funciones, dijo hacerlo “con la frente limpia y en alto” y con la fuerza de la verdad de su lado.
Asimismo, refrendó su respaldo al proyecto de la Cuarta Transformación y al Estado de Bienestar. Expresó su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien reconoció como líder del proyecto político.
El gobernador aseguró que continuará defendiendo su honorabilidad y la de su familia. Su periodo de gobierno concluirá el 31 de octubre de 2027.
