Rubén Rocha Moya retomó la gubernatura de Sinaloa el 21 de agosto, después de 112 días de licencia solicitada el 1 de mayo. Esta pausa en sus funciones se debió a una investigación realizada por la Fiscalía General de la República (FGR).
La FGR informó que no encontró elementos suficientes para acreditar alguna conducta delictiva en contra de Rocha Moya. Durante la investigación, el gobernador renunció al fuero constitucional para someterse al proceso y compareció personalmente ante la Fiscalía.
Las acusaciones que motivaron la indagatoria provinieron de una oficina del Gobierno de Estados Unidos y también involucraron a otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. Rocha Moya declaró ser ajeno e inocente de dichas acusaciones.
Tras su reincorporación, Rocha Moya se reunió con integrantes de su gabinete en el Salón de Gobernadores del Palacio de Gobierno en Culiacán. Además, se acercó a un grupo de madres buscadoras y se comprometió a atender sus demandas durante la semana.
Yeraldine Bonilla Valverde tomó protesta nuevamente como secretaria general de Gobierno, luego de haber asumido la gubernatura de manera interina durante la ausencia de Rocha Moya.
La Secretaría de Gobernación informó que el regreso del gobernador fue una decisión personal y refrendó el respeto al debido proceso y a las facultades de las instituciones competentes. La Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó al Departamento de Justicia de Estados Unidos que presente las pruebas que sustenten las acusaciones.
El periodo de gobierno de Rubén Rocha Moya concluirá el 31 de octubre de 2027.
