Los apagones en Hermosillo durante la temporada de calor reflejan la necesidad de fortalecer la infraestructura eléctrica y promover una cultura de prevención entre la población, señaló Luis Enrique Córdoba Morales, experto en gestión de riesgos y exdirector de Bomberos y Protección Civil.
El especialista explicó que los cortes de energía no son un fenómeno nuevo, sino que ocurren cada verano debido al aumento en la demanda eléctrica. Por ello, hizo un llamado a autoridades y ciudadanos para prepararse y reducir el impacto de estos eventos.
Respecto al apagón reciente, Córdoba Morales indicó que se debió a la desconexión de un transformador de potencia como parte de sus mecanismos de protección, no a una falla directa del equipo.
Este tipo de desconexiones se activan para evitar daños mayores, aunque una sobrecarga provocada por el uso simultáneo de varios aparatos eléctricos en días calurosos puede desencadenar estos cortes.
Recomendó que, tras el restablecimiento del servicio, los usuarios conecten sus dispositivos de forma gradual y solo los esenciales para evitar nuevas sobrecargas.
El especialista insistió en que cada hogar debe contar con una mochila de emergencia con elementos básicos como linterna, agua potable y alimentos no perecederos para enfrentar posibles cortes prolongados.
Además, advirtió sobre el riesgo de usar veladoras como fuente de luz durante apagones, ya que aumentan la probabilidad de incendios si no se manejan con precaución.
Un grupo especialmente vulnerable son los pacientes que dependen de concentradores de oxígeno u otros equipos médicos eléctricos, por lo que la preparación es vital para evitar consecuencias graves.
También destacó la importancia de que los hospitales mantengan en funcionamiento sus plantas de emergencia y actualicen sus protocolos para responder ante apagones.
Finalmente, Córdoba Morales enfatizó que la prevención es una responsabilidad compartida entre autoridades y ciudadanos, y que la cultura de Protección Civil debe fortalecerse para enfrentar estos desafíos.
Recordó que, aunque la infraestructura debe modernizarse, la actitud y preparación de las personas en sus hogares y espacios de trabajo es fundamental para minimizar riesgos.
