De acuerdo con un informe conjunto de la OCDE y la FAO, México mantendrá su condición de principal importador de maíz a nivel mundial hasta 2035 debido a la persistente brecha entre producción y demanda.
El análisis señala que, a pesar de los esfuerzos por aumentar la producción nacional, la demanda interna de maíz en México seguirá superando la oferta, lo que obligará al país a depender de importaciones principalmente de Estados Unidos.
Este escenario refleja desafíos estructurales en la agricultura mexicana, incluyendo limitaciones en la productividad y factores económicos que dificultan cerrar la brecha entre consumo y producción.
La OCDE y la FAO destacan la importancia de implementar políticas que impulsen la productividad agrícola y fortalezcan la autosuficiencia alimentaria para reducir la dependencia externa en el mediano plazo.
