El Gobierno de México inició la liberación de 2.5 millones de moscas estériles en el municipio de Coronado, Chihuahua, como parte de una estrategia para contener y erradicar el gusano barrenador del ganado (GBG). Esta medida busca reducir la propagación de esta plaga que afecta al sector pecuario.
Los insectos fueron producidos en la planta de Metapa de Domínguez, Chiapas, y posteriormente trasladados al norte del país para su liberación. Según informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el primer ciclo de producción y esterilización de pupas finalizó el pasado viernes, y las moscas estériles fueron liberadas con equipos especializados dentro del programa nacional de control del parásito.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) detalló que las pupas son teñidas de color verde para distinguirlas de las moscas silvestres una vez que completan su desarrollo. Javier Calderón, director en jefe del Senasica, resaltó que esta operación marca un hecho histórico, pues es el primer ciclo de producción y esterilización realizado en México en los últimos 14 años.
La planta en Chiapas, que comenzó a operar a finales de junio, tiene previsto aumentar su capacidad hasta alcanzar la producción de 100 millones de moscas estériles por día antes de finalizar 2026. Este incremento permitirá acelerar las acciones para eliminar el gusano barrenador.
El gusano barrenador del ganado reapareció en México a finales de 2024, después de haber sido erradicado durante varias décadas. Desde entonces, se han registrado más de 35 mil 140 casos, principalmente en estados del sur y sureste del país, lo que ha obligado a reforzar las campañas zoosanitarias.
La presencia del parásito también motivó que Estados Unidos suspendiera la importación de ganado mexicano en pie desde noviembre de 2024. Tras meses de negociaciones y el fortalecimiento de las medidas sanitarias, ambos países acordaron una reapertura gradual de la frontera, condicionada al avance en el control de la plaga.
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) estimó que las restricciones comerciales ocasionaron pérdidas superiores a 2 mil millones de dólares anuales para el sector pecuario mexicano, debido a la interrupción de exportaciones y al aumento en los costos de alimentación y mantenimiento del ganado retenido.
