El gobierno mexicano respondió a las acusaciones emitidas por Estados Unidos, solicitando claridad sobre las pruebas que sustentan dichas afirmaciones.
Ante las declaraciones de autoridades estadounidenses, México pidió que se presenten evidencias concretas que respalden las acusaciones, enfatizando la importancia del diálogo basado en hechos verificables.
Esta postura refleja la intención de México de mantener una comunicación transparente y fundamentada en la cooperación bilateral, evitando especulaciones sin sustento.
