México y la resolución de la OEA sobre Nicaragua
México decidió abstenerse en la resolución de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que busca convocar a los cancilleres de la región para analizar la crisis política en Nicaragua. La iniciativa fue promovida por Estados Unidos y aprobada con 29 votos a favor, uno en contra de Brasil y la abstención mexicana.
Postura oficial mexicana
El representante mexicano ante la OEA, Alejandro Encinas, explicó que la situación en Nicaragua no representa una amenaza para la paz o estabilidad continental. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la abstención y afirmó que la decisión se basa en los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
Diálogo con Ortega descartado
Sheinbaum también señaló que el gobierno mexicano no contempla abrir un diálogo con Daniel Ortega sobre la situación democrática en Nicaragua. “No, no tendríamos por qué”, afirmó en relación a la posibilidad de entablar conversaciones con el mandatario nicaragüense.
Contexto político en Nicaragua
Daniel Ortega, quien está en el poder desde 2007, ha ampliado su permanencia mediante una reforma constitucional. Además, Rosario Murillo fue convertida en copresidenta de Nicaragua. Ortega anunció que no habrá elecciones en 2026, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional.
La postura mexicana refleja un enfoque basado en la no intervención y el respeto a la autodeterminación, manteniéndose al margen de la iniciativa regional para abordar la crisis política en Nicaragua.
