Las recientes lluvias en Hermosillo han puesto en evidencia la ineficiencia de las autoridades municipales, estatales y federales en el mantenimiento y calidad de las calles y carreteras de la ciudad. La población enfrenta calles deterioradas con baches y grietas que representan un riesgo constante para la seguridad vial y el estado de los vehículos.
Percepción ciudadana y evaluación de servicios públicos
De acuerdo con el Informe de Indicadores de Hermosillo ¿Cómo Vamos? 2025, la insatisfacción de los ciudadanos respecto a los servicios públicos municipales es notable. En 2023, la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) reportó que el 50% de la población mexicana no estaba satisfecha con estos servicios, destacando la infraestructura y el mantenimiento de vías públicas como los peor evaluados.
En Hermosillo, la Encuesta de Percepción Ciudadana 2024 confirma esta tendencia, señalando que por octavo año consecutivo, el servicio peor calificado es el de calles y pavimentación, con una calificación de apenas 4.5. Además, solo el 7% de los habitantes encuestados denunció el mal estado de las calles, mientras que el tiempo de respuesta de las autoridades para atender estas problemáticas recibió una calificación de 4.2.
Condiciones actuales y causas del deterioro
El 93.5% de la población de Hermosillo reporta sufrir problemas relacionados con el mal estado de las calles, y se estima que el 90% de las vialidades presentan daños como baches, agrietamientos o desgaste. Ante la ausencia o lentitud de las autoridades para atender estos daños, los ciudadanos han optado por colocar señalamiento en hundimientos pronunciados para evitar accidentes.
Las autoridades han atribuido los socavones principalmente a las lluvias y a tuberías viejas, pero investigaciones señalan que la causa real radica en la mala calidad de los materiales y en los trabajos deficientes de pavimentación. Las licitaciones para estas obras suelen favorecer a empresas que buscan maximizar beneficios económicos, muchas veces sin supervisión independiente, lo que deriva en trabajos de baja calidad.
Además, existen indicios de que las licitaciones pueden estar manipuladas para beneficiar a ciertos constructores mediante sobornos, lo que agrava la problemática y dificulta la mejora en la infraestructura vial.
Impacto en la población y coordinación gubernamental
El deterioro de las calles no solo afecta la movilidad, sino también la salud física de los habitantes, especialmente en zonas donde las banquetas están en peor estado que las propias calles o directamente ausentes. La falta de coordinación entre los gobiernos federal y estatal se refleja en la calidad y mantenimiento insuficiente de las carreteras, situación que se hace más evidente con las lluvias.
La persistente problemática en el mantenimiento vial de Hermosillo demanda una atención urgente y una revisión profunda de los procesos de licitación y supervisión para garantizar obras duraderas y seguras para la ciudadanía.