Julio César Chávez, ícono del boxeo mexicano, enfrenta una batalla distinta a las que libró en el ring. A sus 64 años, defiende a su familia y su legado ante acusaciones legales contra su hijo, Julio César Chávez Jr.
El exboxeador recordó que se cumplen 42 años de su primera victoria en un campeonato mundial y destacó que su “pelea más importante es abajo del ring”. Chávez afirmó que no hay pruebas que respalden las acusaciones contra su hijo, quien fue entregado por autoridades de Estados Unidos a México en agosto de 2025 por delitos relacionados con delincuencia organizada y tráfico de armas.
“Mi carrera boxística nadie me la va a quitar, ahí están los récords (…) En México siempre buscan chivos expiatorios, pero no hay nada sobre lo que se dice de mi hijo”, declaró. Además, rechazó cualquier vínculo de su hijo con el Cártel de Sinaloa y defendió su inocencia.
Chávez también lamentó que sus hijos, Julio César y Omar Chávez, hayan tenido problemas de adicciones a drogas y alcohol. Ambos tienen combates programados para el 12 de septiembre en Puebla.
En el ámbito profesional, el documental “Chávez vs Chávez”, dirigido por Diego Enrique Osorno, se estrenará el 11 de septiembre en ViX. La producción consta de cinco capítulos y cinco horas que repasan la trayectoria del boxeador, incluyendo combates históricos, momentos difíciles y su proceso de recuperación.
El documental incluye imágenes y grabaciones de archivo, y aborda episodios como la pelea contra Greg Haugen en 1993 en el Estadio Azteca, que reunió a más de 132 mil personas, cifra que representó un récord Guinness. Chávez reconoció que durante una etapa de excesos se destruyó y casi se quitó la vida, y que no recuerda algunos momentos importantes de su carrera.
Finalmente, agradeció estar vivo y que sus hijos estén sanos, destacando el cariño y afecto de los mexicanos a lo largo de su carrera.
