Más de 20 millones de estudiantes regresan a las aulas en México, lo que genera una presión financiera significativa para casi el 90% de las familias mexicanas.
La principal carga económica se concentra en la adquisición de uniformes y útiles escolares. Además, el pago de colegiaturas, la compra de mochilas y otros accesorios representan gastos importantes para los hogares.
Un análisis elaborado por la empresa emisora de monederos electrónicos Up Sí Vale indica que siete de cada diez usuarios tienen dependientes que retoman actividades académicas. El 89% de los encuestados considera que los gastos escolares son algo o muy desafiantes para su presupuesto familiar.
El 39.3% de los consumidores pospuso o canceló la compra de algún artículo escolar definitivo debido a limitaciones de recursos. Ante esta situación, las familias recurren a comparar precios y aprovechar promociones para optimizar sus gastos.
Los descuentos, promociones y vales de despensa son los beneficios que más ayudan a cuidar las finanzas familiares, con un 96.7% de aceptación entre los encuestados.
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) proyecta que las transacciones comerciales por el inicio del ciclo escolar generarán ingresos superiores a 108 mil millones de pesos en México.
En materia de ciberseguridad, la empresa Telmex, a través de su área Scitum, ha documentado amenazas dirigidas a estudiantes y padres de familia. Los ciberdelincuentes aprovechan el aumento de compras en línea, trámites escolares digitales y el uso de plataformas educativas para desplegar fraudes, sitios web falsos, aplicaciones fraudulentas y robo de información personal.
El sector educativo ocupa el tercer lugar en afectación por brechas de información y el octavo por incidentes de secuestro de datos en Latinoamérica durante el primer semestre del año 2026.
