El estado de Florida cerró el centro migratorio conocido como Alligator Alcatraz después de realizar cerca de 21 mil deportaciones, en medio de una polémica que trascendió a nivel internacional.
El centro fue uno de los principales puntos para la detención y deportación de migrantes, generando críticas por las condiciones en las que se mantenía a los detenidos y por la gestión del proceso migratorio.
Autoridades locales y federales anunciaron el cierre definitivo del centro, señalando que la operación de Alligator Alcatraz concluyó tras cumplir con sus objetivos en la reducción del flujo migratorio en la región.
El cierre ocurre en un contexto de debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos y la atención a los derechos humanos de los migrantes, tema que ha generado atención y cuestionamientos en la comunidad internacional.
