Peritajes balísticos determinaron que el disparo que mató a Aranza Aidelany no provino de agresores, sino de fuerzas estatales durante la operación contra Axel Alfredo.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas confirmó que la bala que causó la muerte de Aranza Aidelany durante un operativo en Matamoros provino de un helicóptero de la Guardia Estatal. Los hechos ocurrieron el jueves previo al 5 de noviembre de 2026, cuando elementos de la Guardia Estatal realizaban un operativo para detener a Axel Alfredo, alias Axel, identificado como objetivo prioritario de seguridad en la región.
De acuerdo con los análisis periciales y de balística, la ojiva que mató a la menor era calibre 7.62 y correspondía al armamento de la Guardia Estatal. Inicialmente, no existía certeza sobre la trayectoria del proyectil, pero las investigaciones descartaron que la bala hubiera sido disparada por los hombres armados que atacaron a las autoridades. Los resultados del laboratorio de balística de la Fiscalía coincidieron con los datos proporcionados por la Secretaría de Seguridad Pública.
Durante el incidente, la madre de Aranza Aidelany resultó herida al intentar proteger a su hija. Los testimonios recabados por la Fiscalía coinciden con las versiones de los familiares de la menor y de otras personas que presenciaron lo ocurrido.
La jornada violenta en Matamoros dejó además cinco personas muertas en accidentes viales. Estos accidentes se produjeron cuando presuntos integrantes de un grupo criminal utilizaron vehículos de carga, autobuses y automóviles particulares para bloquear el paso de policías estatales y federales.
Axel Alfredo, objetivo del operativo, es identificado como el segundo al mando de la célula delictiva Ciclones y familiar de Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del cártel del Golfo. También es señalado como presunto integrante de una organización criminal dedicada al trasiego de drogas, armas y tráfico de personas en el noreste de México.
