Fatiga acumulada y falta de infraestructura de descanso inciden en la siniestralidad; modernizan tramo Ímuris-Cananea
El factor humano es responsable del 80% de los accidentes de transporte de carga en las carreteras federales de Sonora. Las condiciones climáticas, las fallas mecánicas de las unidades y las características de las vías causan el 20% restante de los accidentes.
Durante el año se han registrado al menos siete incidentes con camiones de carga que transportan materiales peligrosos en Sonora. El percance más reciente ocurrió el 1 de septiembre en el kilómetro 97 del tramo carretero Ímuris-Cananea, donde una unidad tipo cisterna derramó ácido sulfúrico.
Fatiga y condiciones laborales de los conductores
La fatiga acumulada destaca como una de las principales variables en las estadísticas de siniestralidad, atribuida a la falta de infraestructura de descanso y a las demoras en puntos de revisión. Los tiempos de espera en el retén de Querobabi obligan a los conductores a permanecer entre nueve y doce horas en avance continuo. “No puedes descansar, no puedes dormir, tienes que ir avanzando lentamente ‘a vuelta de rueda’, entonces es cansadísimo”, se reportó sobre la experiencia de los operadores.
El cansancio extremo, distracciones al volante, exceso de velocidad y maniobras inadecuadas son elementos del factor humano que derivan en colisiones o volcaduras. La habilitación de paradores seguros y la agilización de inspecciones son medidas necesarias para mitigar riesgos en el transporte de carga.
Infraestructura vial y modernización
El tramo carretero Ímuris-Cananea presenta puntos críticos que no cumplen con las especificaciones geométricas ideales para el tránsito de vehículos de carga de gran tamaño. No existen rutas alternas para desviar el tráfico pesado en la zona montañosa de este tramo, y las dimensiones actuales de la carretera dificultan el cruce simultáneo de dos tractocamiones en sectores de curvas cerradas.
El gobierno federal destina recursos para la modernización del tramo Ímuris-Cananea, con trabajos para resolver cuellos de botella y reducir percances de alto impacto. “Con lo que está invirtiendo el gobierno federal en ese tramo, que es histórico porque nunca se ha metido el dinero ahí, pues van a tratar de extender los carriles de siete metros a 12 en esos puntos críticos”, se informó sobre los planes de ampliación.
La solución estructural a la siniestralidad depende de la modernización de la red carretera estatal y la optimización de los tiempos de espera en filtros de revisión civiles y militares.
