El Gobierno de España activó un despliegue militar en Ceuta luego de que entre 2 mil y 3 mil migrantes provenientes de Marruecos ingresaran de manera irregular al enclave español el 30 de julio de 2026. La situación fue calificada por las autoridades locales como una emergencia humanitaria y social.
Ingreso masivo y respuesta de seguridad
Los migrantes cruzaron la frontera por distintos puntos, algunos nadando por la costa y otros escalando las vallas fronterizas. Durante este movimiento, al menos 18 personas perdieron la vida intentando llegar a territorio español por mar. Imágenes difundidas mostraron a algunos migrantes celebrando su llegada y agradeciendo a la policía española.
Para reforzar la vigilancia y el control, el Ministerio del Interior anunció que las Fuerzas Armadas apoyarán a la Guardia Civil en Ceuta. Este despliegue busca contener el flujo migratorio y garantizar la seguridad en la frontera.
Reacciones institucionales y diplomáticas
Juan Vivas, alcalde-presidente de Ceuta, declaró que la ciudad enfrenta una situación de absoluta emergencia humanitaria y social debido a la magnitud del ingreso irregular. Por su parte, el Gobierno español informó que todas las personas que entraron ilegalmente serán devueltas lo antes posible, tras un acuerdo alcanzado con las autoridades marroquíes para acelerar los retornos.
En el plano internacional, el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, solicitó la suspensión de España del espacio Schengen, argumentando que la política migratoria española fomenta la trata de seres humanos. Estas declaraciones fueron calificadas por el Gobierno del presidente Pedro Sánchez como impropias, y se anunció la convocatoria al embajador italiano para abordar la controversia diplomática.
