Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva militar contra objetivos en Irán, sumando así siete noches consecutivas de ataques en la región.
Estas acciones forman parte de una escalada en las tensiones entre ambos países, con operaciones que se han mantenido de manera constante durante la última semana.
Las autoridades estadounidenses han señalado que estas medidas responden a amenazas específicas, aunque no se han detallado los objetivos exactos de los recientes bombardeos.
La situación continúa siendo monitoreada por la comunidad internacional debido al riesgo de un conflicto mayor en Medio Oriente.
