El Gobierno de Estados Unidos acusó a México y a más de 40 países de formar parte de una red utilizada para evadir los aranceles impuestos a productos chinos. Esta red opera mediante transbordos de mercancías que permiten que productos originarios de China ingresen al mercado estadounidense con documentación y etiquetado alterados.
El informe “Red Fantasma de Transbordo de China”, elaborado por la Casa Blanca y difundido el 13 de agosto de 2026, detalla que las mercancías chinas pueden pasar primero por un tercer país, donde son reempacadas, reetiquetadas o modificadas antes de su exportación a Estados Unidos.
México es señalado como un punto relevante dentro de esta red debido a su proximidad geográfica y su fuerte integración comercial con Estados Unidos. El documento identifica centros de producción, plataformas logísticas, almacenes aduaneros y centros de reexportación donde las mercancías pueden ser ensambladas, procesadas o simplemente redirigidas.
El informe plantea la necesidad de distinguir entre procesos legítimos de manufactura y transformación sustancial en México y el simple tránsito o alteración del origen de las mercancías. Por ejemplo, una empresa puede importar componentes chinos, transformarlos en México y exportar un producto diferente a Estados Unidos.
La Casa Blanca relaciona el crecimiento de estas rutas con los aranceles impuestos desde 2018 durante la administración de Donald Trump. Aunque el déficit comercial directo entre Estados Unidos y China disminuyó en 2019 y 2020, se sostiene que parte de las mercancías chinas comenzaron a llegar a Estados Unidos mediante terceros países.
El Gobierno estadounidense estima que estas prácticas podrían generar un impacto económico superior a 70 mil millones de dólares anuales.
