Los expresidentes Gustavo Díaz Ordaz y Miguel de la Madrid enfrentaron abucheos durante importantes eventos deportivos en México, mientras que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum optó por no participar en la inauguración del Mundial México 2026.
En 1968, apenas días después de la masacre en Tlatelolco, Díaz Ordaz inauguró los Juegos Olímpicos México 68 a pesar de la desaprobación pública. En su informe presidencial admitió su responsabilidad por los hechos ocurridos el 2 de octubre, en los que murieron decenas de estudiantes.
Dos años después, en 1970, el entonces presidente también enfrentó abucheos al inaugurar el Mundial de Fútbol México 70 en el Estadio Azteca, donde 100 mil aficionados expresaron su rechazo, aunque Díaz Ordaz mantuvo la compostura.
En 1986, el presidente Miguel de la Madrid recibió fuertes críticas durante la inauguración del Mundial de Fútbol, principalmente por la respuesta tardía del gobierno ante el terremoto de 1985 y las dificultades económicas del país. A pesar de ello, permaneció presente en el evento que fue reconocido como uno de los mejores mundiales organizados.
En contraste, la actual jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, considerada una de las mandatarias más populares según diversas encuestas, decidió no asistir a la inauguración del Mundial México 2026 ni a las celebraciones en el Zócalo capitalino.
