Un tren de carga de Grupo México sufrió un descarrilamiento en el Ejido Cuauhtémoc, Naco, Sonora, sin que se reportaran personas lesionadas, informó Protección Civil Sonora el 26 de julio. El incidente ha generado preocupación entre organizaciones ambientalistas y autoridades locales, quienes exigen mayor transparencia y monitoreo ambiental en la zona.
Respuesta institucional y situación del accidente
Tras el descarrilamiento, las autoridades actuaron de inmediato en el lugar para atender la situación. Grupo México aseguró que cuenta con protocolos claros y un sistema de monitoreo en tiempo real para responder a este tipo de incidentes. Por su parte, el Gobierno de Sonora señaló que el dictamen final sobre el accidente corresponderá a instancias federales, específicamente a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas, manifestó su preocupación por la recurrencia de este tipo de incidentes en la región. Indicó que el derrame involucró hidrosulfuro de sodio y otro metal, además de que en los trenes se transporta ácido sulfúrico. El municipio analiza la posibilidad de emitir un exhorto en el cabildo para atender el tema con mayor rigor.
Demandas de organizaciones ambientalistas
Patricia Montes, integrante del Colectivo Ambientalista de Sonora, pidió que el tema se tome con seriedad y que se realicen estudios técnicos para determinar si hubo liberación de sulfuro de hidrógeno o riesgos para la población. Destacó que hasta el momento no existe información técnica pública que confirme la presencia de esta sustancia o algún peligro derivado del accidente.
Montes explicó que, basándose en organismos internacionales de salud y seguridad ocupacional, es importante que la población conozca los posibles síntomas de exposición a sulfuro de hidrógeno, como irritación en ojos, nariz, garganta o piel, tos persistente, dificultad para respirar, dolor de cabeza, mareo, náuseas o sensación de opresión en el pecho. En casos graves, pueden presentarse alteraciones respiratorias severas, pérdida del conocimiento o quemaduras químicas, y algunas lesiones pulmonares pueden manifestarse horas después de la exposición.
Por ello, enfatizó la necesidad de que cualquier persona que considere haber estado expuesta y presente síntomas acuda a valoración médica e informe sobre la posible exposición. Además, pidió que se realicen análisis constantes del aire, agua, suelo y pozos, y que los resultados se publiquen de manera transparente y continua.
Pamela Ibarra, de Cultura Verde, subrayó la importancia de mantener informada a la ciudadanía con resultados verificables. Señaló que no basta con comunicados oficiales que aseguren que todo está bajo control, sino que se deben mostrar los datos para que la comunidad pueda verificar la calidad y alcance de los estudios realizados, protegiendo así la salud pública y ambiental.
