El Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” en Hermosillo, principal centro de atención del ISSSTE en Sonora, enfrenta una crisis por el deterioro de su infraestructura y servicios, afectando a más de 100 mil derechohabientes en la entidad.
La falla prolongada del sistema de aire acondicionado durante dos semanas, en plena temporada de altas temperaturas, fue el detonante para que personal médico, enfermeros y usuarios protestaran bloqueando el Blvd. Morelos en demanda de soluciones inmediatas.
Además del sistema de climatización, las quejas incluyen problemas en el drenaje, falta de agua caliente, reprogramaciones constantes de cirugías y la negativa para subrogar servicios como laboratorio, lo que evidencia la saturación y el desgaste del hospital.
Un caso destacado es el de un paciente adulto mayor de Navojoa, quien tras viajar a Hermosillo para una cirugía de rodilla, fue informado que la operación no se realizaría porque su médico estaba de vacaciones, situación que refleja la falta de capacidad para atender la demanda.
María Eugenia Rodarte, presidenta de la asociación de jubilados federalizados, señaló que el hospital, con más de 60 años de funcionamiento, presenta un deterioro profundo en sus sistemas eléctricos, hidráulicos y de infraestructura en general, y pidió mayor atención de las autoridades federales.
El gobernador Alfonso Durazo visitó el hospital y atendió a los manifestantes. Posteriormente, directivos del ISSSTE, encabezados por Martí Batres, reportaron una revisión técnica integral de las instalaciones, incluyendo áreas de hospitalización, quirófanos, urgencias y sistemas electromecánicos.
Se informó que los resultados serán analizados por la Subdirección de Infraestructura Médica para priorizar las acciones necesarias. Durante el fin de semana, se realizaron trabajos de mantenimiento como impermeabilización, sustitución de luminarias, contactos eléctricos y reparaciones en áreas quirúrgicas.
