La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este lunes a las declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que en México existen gobiernos vinculados al narcotráfico. Sheinbaum aclaró que estas afirmaciones no están dirigidas hacia su persona.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria señaló que Trump ha mencionado en diversas ocasiones la existencia de “gobiernos de narcos” en México, pero que nunca le ha hecho estas acusaciones directamente a ella. “Siempre le he dicho que no es cierto”, afirmó Sheinbaum.
En el contexto de estas declaraciones, Sheinbaum anunció una serie de reuniones con altos funcionarios estadounidenses para abordar temas de seguridad y cooperación bilateral. Entre los encuentros programados destacan la visita del director del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, prevista para esta semana, la llegada de la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas la próxima semana, y la visita del embajador Jamieson Greer a finales de mayo.
La presidenta enfatizó que estas reuniones se realizarán bajo un esquema de coordinación y respeto a la soberanía nacional, subrayando que “cada quien opera en su territorio”.
Sheinbaum también destacó las acciones que considera fundamentales para que Estados Unidos contribuya a la reducción de la violencia relacionada con el narcotráfico, entre ellas la disminución del consumo de drogas en territorio estadounidense, la detención del flujo de armas hacia México y la lucha contra el lavado de dinero en suelo norteamericano. “Si Estados Unidos quiere ayudar a México, lo mejor que puede hacer es atender la prevención”, señaló.
Respecto a la entrega al FBI de exfuncionarios de Sinaloa, como el exsecretario de Seguridad Gerardo Mérida y el exsecretario de Finanzas Enrique Díaz Vega, la presidenta descartó que esto represente un riesgo para su administración. Aclaró que fue una decisión voluntaria de los exfuncionarios y negó cualquier pacto con criminales, ya sean de cuello blanco o de la delincuencia organizada.
Finalmente, Sheinbaum rechazó que las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos constituyan evidencia de un supuesto “narcopartido” en México, atribuyendo esa narrativa a sectores vinculados al antiguo régimen. Reiteró que la cooperación en materia de seguridad debe respetar la soberanía nacional, señalando que Estados Unidos puede brindar información, pero las instituciones mexicanas deben ser las que operen en el país.
