En el Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, autoridades mexicanas recomiendan identificar rutas de evacuación y actuar de inmediato ante señales naturales.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) hizo un llamado a la población mexicana para identificar zonas seguras y estar preparados para actuar ante la amenaza de tsunamis, sin esperar una alerta oficial. Esta recomendación se emite en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, que se conmemora cada 5 de noviembre.
Según el Cenapred, un tsunami de origen local puede llegar a las costas del Pacífico mexicano en apenas 10 o 15 minutos después de un sismo, lo que limita el tiempo de reacción. Por ello, se enfatiza la importancia de reconocer señales naturales como un sismo fuerte que dificulte mantenerse en pie, un movimiento de tierra que dure más de 30 segundos, el retiro repentino e inusual del mar o un fuerte rugido proveniente del océano. Ante cualquiera de estas señales, la recomendación es evacuar de inmediato sin esperar sirenas ni mensajes de alerta.
México ha registrado tsunamis significativos en su historia, como el ocurrido el 28 de marzo de 1787 tras el terremoto de San Sixto, que alcanzó hasta seis kilómetros tierra adentro en Oaxaca, y la ola de casi 10 metros que devastó Cuyutlán, Colima, el 22 de junio de 1932. También se han reportado tsunamis frente a Manzanillo en 1995 y en el Golfo de Tehuantepec en 2017.
El fenómeno del tsunami consiste en una serie de olas generadas por el desplazamiento de grandes masas de agua, generalmente debido a movimientos del fondo marino relacionados con terremotos. En el Pacífico mexicano, la interacción de las placas tectónicas de Cocos y Rivera con la Norteamericana puede provocar estos movimientos. Además, los tsunamis pueden originarse por erupciones volcánicas, deslizamientos submarinos, desprendimientos de rocas costeras o el impacto de meteoritos.
El monitoreo y coordinación en México está a cargo del Centro de Alerta de Tsunamis de la Secretaría de Marina (Semar), en colaboración con Cenapred y Protección Civil. Algunas playas participan en el programa internacional Tsunami Ready, que promueve comunidades preparadas ante emergencias.
Cenapred recomienda identificar señalamientos azules que indican rutas de evacuación hacia zonas altas y realizar la evacuación a pie, con paso rápido y firme, evitando el uso de automóviles para no quedar atrapado en el tráfico. Se debe buscar terrenos ubicados a más de 20 metros sobre el nivel del mar o avanzar uno o dos kilómetros tierra adentro en zonas planas. En playas sin elevaciones cercanas, se sugiere identificar edificios de concreto reforzado para evacuación vertical hacia el tercer o cuarto piso.
Es fundamental alejarse de esteros, ríos y desembocaduras, no regresar a la playa para observar el fenómeno ni tomar fotografías, y permanecer en zona segura hasta que Protección Civil declare oficialmente el fin de la emergencia. Un tsunami puede generar varios embates durante horas, y la segunda o tercera ola puede ser más destructiva que la primera.
Entre las recomendaciones adicionales, Cenapred sugiere preparar una mochila de emergencia con agua, botiquín, documentos protegidos y radio de baterías. La campaña internacional impulsa la iniciativa #ALasZonasAltas, que invita a participar en simulacros y recorridos por rutas de evacuación. Es importante contar con planes familiares, establecer puntos de encuentro y garantizar que niñas, niños, adultos mayores, personas con discapacidad y turistas conozcan las medidas de protección.
La Organización de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) destaca que los sistemas de alerta temprana, la educación, los simulacros y la infraestructura adecuada son fundamentales para reducir pérdidas humanas y materiales. El lema del Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis 2026 es “Prepárate ante los tsunamis: la resiliencia empieza contigo”.
