El juniorismo político, entendido como la influencia y participación de familiares directos de políticos en cargos públicos, ha sido un fenómeno presente en México, aunque con diferentes niveles de impacto a lo largo de la historia. En Sonora, figuras como Rodolfo Elías Calles destacaron por su trayectoria propia, más allá del legado familiar.
Rodolfo Elías Calles, hijo del expresidente Plutarco Elías Calles, fue gobernador de Sonora entre 1931 y 1935. Su cercanía con el presidente Lázaro Cárdenas influyó en la política nacional, aunque renunció a la Secretaría de Comunicaciones tras el conflicto entre ambos líderes. Además, impulsó el desarrollo empresarial y agrícola en la región, colaborando con el Premio Nobel Norman Borlaug.
Otros casos históricos incluyen a Cuauhtémoc Cárdenas, quien inició su carrera política tras la muerte de su padre, Lázaro Cárdenas. Fue senador, gobernador de Michoacán y candidato presidencial, además de cofundador del PRD, siendo una figura clave en la transición democrática del país.
En contraste, varios hijos de expresidentes como Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón no tuvieron participación directa en la política o cargos públicos relevantes, aunque hubo excepciones en el caso de la familia de Vicente Fox.
En la actualidad, el juniorismo ha cobrado relevancia con la llamada “Cuarta Transformación”, especialmente por la figura de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Su participación en actividades relacionadas con obras públicas y su influencia en Morena han generado atención y debate en la opinión pública.
