El presidente estadounidense reconoció la pérdida del control del Congreso y felicitó a los demócratas, quienes podrán bloquear iniciativas y condicionar recursos a partir de enero.
Donald Trump aceptó los resultados de las elecciones intermedias celebradas en Estados Unidos, en las que el partido republicano perdió el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. El mandatario expresó su disposición a trabajar con los demócratas por el bien del país y felicitó a los candidatos ganadores, reconociendo que realizaron un buen trabajo durante sus campañas.
Trump atribuyó parte de la derrota republicana al desempeño de algunos de sus propios aspirantes, señalando que no lograron conectar con los votantes. Defendió su gestión al afirmar que los dos primeros años de su presidencia fueron los mejores en términos económicos y de resultados, y minimizó el impacto de la guerra con Irán y los aranceles comerciales sobre el costo de vida.
La nueva composición del Congreso entrará en vigor en enero, cuando los legisladores electos asuman sus cargos. Con la mayoría demócrata, este partido tendrá la capacidad de bloquear iniciativas legislativas, condicionar recursos presupuestales, rechazar nombramientos y promover investigaciones sobre la administración Trump.
Trump declaró que no considera la derrota como un golpe personal y reiteró su intención de colaborar con la nueva mayoría legislativa. Para conocer el desarrollo previo de estos resultados y las primeras proyecciones, consulte nuestra cobertura previa.
