El avance demócrata en gubernaturas y escaños legislativos podría cambiar el control del Congreso de Estados Unidos.
Donald Trump aceptó públicamente la posibilidad de que el Partido Republicano sufra derrotas significativas en las elecciones de medio término celebradas el 3 de noviembre de 2026 en Estados Unidos. En una entrevista con The New York Times, Trump afirmó estar “totalmente dispuesto a aceptar esos resultados” y manifestó que su administración buscará acuerdos con los demócratas, señalando: “Trabajaremos con los demócratas y, como saben, esperamos colaborar con ellos. Probablemente llegaremos a un acuerdo”.
Las primeras proyecciones tras la jornada electoral indicaron importantes avances para el Partido Demócrata, que logró triunfos en gubernaturas y escaños legislativos. Según Associated Press, los demócratas arrebataron al menos cuatro distritos en la Cámara de Representantes, mientras que en Florida conservaron escaños que los republicanos intentaban ganar tras modificaciones en los distritos electorales. En Carolina del Sur, la republicana Darline Graham perdió su contienda, y en Texas, Ken Paxton, fiscal general y candidato republicano al Senado, se mantenía rezagado.
Medios estadounidenses proyectaron que los republicanos enfrentarían dificultades para conservar la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. El avance demócrata representa un revés político para Trump en la segunda mitad de su mandato presidencial, ya que un cambio en el control del Congreso podría dificultar la aprobación de sus iniciativas legislativas y ampliar la supervisión sobre su administración.
Trump, por su parte, descartó arrepentirse de haber respaldado a candidatos republicanos y atribuyó parte de los resultados a que su nombre no apareció en las boletas electorales. En su red social Truth Social, escribió: “¡Yo no estaba en la papeleta de votación y, si lo hubiera estado, habríamos ganado POR GOLEADA!”. Además, cuestionó la metodología de las encuestas de Fox News, acusándolas de formular preguntas desfavorables hacia su partido.
Los resultados electorales seguían dependiendo del avance del conteo y de los procesos oficiales en cada estado. Hasta el momento, se reportaron 50 millones de votos anticipados y la expectativa de un posible cambio en el control de ambas cámaras del Congreso.
