La presidenta de México defiende el uso del término ‘delincuencia organizada’ y advierte contra la injerencia extranjera.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó su rechazo a la designación de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, postura que difiere de la adoptada por otros países de la región. Sheinbaum subrayó que en México se utiliza el término ‘delincuencia organizada’ para referirse a estos grupos y no el de ‘terrorismo’.
Sheinbaum argumentó que calificar a los cárteles como terroristas podría ser utilizado como pretexto para justificar injerencias extranjeras en asuntos internos del país. En este sentido, recordó la reciente reforma al artículo 40 de la Constitución mexicana, la cual establece que cualquier acto que atente contra la soberanía nacional será considerado inaceptable. Además, dicha reforma incorporó medidas más severas para delitos relacionados con terrorismo y tráfico ilícito de armas.
La presidenta también mencionó la aprobación de una reforma al artículo 41, que permite la anulación de procesos electorales si se comprueba intervención extranjera, reforzando así la protección de la soberanía nacional.
Mientras tanto, Argentina, bajo el liderazgo de Javier Milei, ha designado al Cártel de Sinaloa y a La Nueva Familia Michoacana como organizaciones terroristas, junto con las guerrillas colombianas FARC-EP y ELN, y la organización ecuatoriana Los Tiguerones. En marzo de 2026, Argentina también incluyó al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en esta categoría. Estados Unidos, Canadá y Costa Rica han adoptado medidas similares respecto a estos grupos.
A pesar de estas acciones internacionales, el gobierno mexicano ha mantenido una postura distinta, optando por no adoptar la etiqueta de terrorismo para los cárteles y defendiendo el marco legal nacional para abordar la problemática de la delincuencia organizada.
