Familias yaquis de diversas colonias celebran a San Judas Tadeo con velación, música y danzas tradicionales el 27 de octubre.
La tropa Yaqui San Judas Tadeo continúa preservando su herencia cultural en Hermosillo mediante la realización de danzas y cantos en honor a San Judas Tadeo. Integrantes de la tropa ejecutan la danza del venado y la danza del pascola como parte de las alabanzas al santo, prácticas que han sido transmitidas de generación en generación entre las familias yaquis. Estas danzas representan una forma de cumplir promesas y ofrecer alabanzas tanto a San Judas Tadeo como a la Virgen, siendo consideradas una oración y un sacrificio dentro de la devoción yaqui.
Los miembros de la tropa provienen de diferentes sectores de Hermosillo, incluyendo las colonias La Revolución, El Coloso Alto, El Coloso Bajo y La Matanza. La presencia de familias yaquis en la ciudad se relaciona con el traslado de personas provenientes de pueblos como Pótam y Vícam, quienes llegaron en busca de mejores oportunidades y establecieron nuevas generaciones que continúan con las costumbres heredadas de sus ancestros.
La celebración principal en honor a San Judas Tadeo se realiza con una velación la noche del 27 de octubre, donde participan danzantes, rezadoras, cantoras, maestros, música tradicional, comida y pirotecnia. Armando Ibarra, capitán mayor de la tropa Yaqui San Judas Tadeo y descendiente yaqui, destaca la importancia de mantener vivas estas tradiciones. Entre los danzantes más respetados se recuerda a Felipe Mazo, quien ya falleció pero es reconocido por su excelencia en la danza.
La comunidad invita a participar en estas celebraciones, resaltando el valor de la danza como una expresión de fe y sacrificio, y reafirmando el compromiso de las nuevas generaciones por mantener vivas las tradiciones yaquis en Hermosillo.
