Axel Antonio Durán Parra, un joven de 17 años, toca diariamente el violonchelo en la garita fronteriza de Nogales, Sonora. Su objetivo es recaudar recursos para solventar sus gastos universitarios y apoyar la economía familiar.
Comenzó su formación musical hace aproximadamente tres o cuatro años en el Instituto de Fomento de las Culturas y las Artes (Infoculta) de Nogales. Inicialmente practicaba el violín, pero poco a poco se especializó en el violonchelo, instrumento que considera versátil y con un amplio rango tonal.
Antes de tocar en la vía pública, Axel participó en eventos sociales y presentaciones con la orquesta de Infoculta. Ha ofrecido servicios musicales en bodas, funerales y quinceañeras, lo que le ha permitido desarrollar su experiencia artística.
Actualmente estudia la carrera de Ingeniería en Semiconductores en el Instituto Tecnológico de Nogales. Aunque no planea dedicarse profesionalmente a la música, considera que siempre será importante en su vida.
Algunos locatarios de la zona han manifestado desacuerdo con su actividad musical en la frontera. Sin embargo, Axel busca fomentar una valoración más profunda del arte a través de su música en este espacio.
“Lo practico desde que tengo 14 años o 13 años. A mí siempre me ha interesado la música clásica en general, y empecé a tocar el violín. Tomé clases en Infoculta de violín, y mi maestro de violín me ofreció tocar su violonchelo, y lo empecé a practicar, y poco a poco dejé el violín y me empecé a pegar por el violonchelo. Más que nada su rango, tiene mucho más rango y color que cualquier otro instrumento. Es un instrumento muy versátil y me gusta mucho”, comentó Axel.
Respecto a su futuro, señaló: “Yo desde pequeño he tenido una relación con la música muy grande. Pero de parte profesional, yo no me veo viviendo la música en un futuro. Pero eso no significa que vaya a dejar la música. Siempre va a ser algo muy importante para mí.”
Finalmente, Axel expresó su deseo de que haya un mayor interés por la música como arte: “Debería haber un interés más grande por la música de manera contemplativa, más que de consumo. Ese es mi mensaje. Me gusta ver más la música como un arte que como un producto.”
