El 26 de julio se registró el descarrilamiento de un tren de Ferromex en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, Naco. El accidente provocó el derrame de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre.
Luis Arturo Ozuna Vázquez, guardia de seguridad que laboraba a unos tres kilómetros del sitio, inhaló las sustancias químicas mientras se dirigía a su trabajo. Un día después comenzó a presentar malestares y fue atendido en Cananea, Naco, el IMSS de Agua Prieta y finalmente en el Hospital IMSS Bienestar de Nogales.
Una tomografía reveló edema cerebral, lesión neurológica permanente y neumonitis química. Según una médica, el daño cerebral es irreversible y fue causado por una quemadura química, con pérdida de tejido cerebral que podría generar secuelas permanentes. Otro diagnóstico médico indicó meningitis aguda, pero fue cuestionado por la familia.
Otra integrante familiar fue hospitalizada por dificultad respiratoria y dolor de cabeza. Habitantes del ejido Cuauhtémoc también han reportado síntomas desde el accidente.
Ferromex informó que el descarrilamiento ocurrió en una zona despoblada y que no hubo personas lesionadas ni afectadas. Además, señaló que no existe registro oficial de secuelas de salud relacionadas con el incidente y que mantiene coordinación con autoridades competentes.
El regidor de Naco, José Luis “Pepe” Torres, y el presidente municipal indicaron que se da seguimiento a las acciones de autoridades de salud y ambientales. El 2 de agosto se realizaron valoraciones médicas y trabajos de campo en la zona.
El regidor afirmó que los resultados técnicos serán fundamentales para conocer la situación con claridad y que continuará impulsando que la ciudadanía reciba información clara y basada en evidencia.
La familia de Luis Arturo Ozuna ha expresado su preocupación por la falta de información y la ausencia de evacuación tras el accidente. “Nunca nadie habló de evacuación, de los riesgos que hay sobre este ácido”, señaló un familiar. También pidieron que los responsables asuman las consecuencias por los daños ocasionados.
Las autoridades mantienen el seguimiento del caso para determinar las acciones necesarias relacionadas con la salud y el medio ambiente en la región.
