A pocos días de que concluya el plazo para registrar líneas telefónicas en Sonora, sólo una tercera parte de los usuarios ha completado el trámite. La desconfianza sobre la efectividad del programa federal y dudas sobre la seguridad de los datos han frenado la participación.
José Manuel Acosta, presidente de Sonora Cibersegura, explicó que el avance en el registro es lento y confirmó la detección de venta ilegal de chips ya registrados en el estado, lo que representa un mercado negro preocupante.
El programa, implementado por el Gobierno Federal, busca vincular las líneas telefónicas con la identidad de los usuarios para combatir delitos como la extorsión. Sin embargo, la experiencia pasada con registros similares genera escepticismo entre la población.
Las compañías telefónicas, como Telcel y AT&T, reportan que sólo entre el 19% y 29% de sus usuarios han realizado el registro. A diferencia de iniciativas anteriores, esta vez la información queda bajo resguardo exclusivo de las operadoras, sin una base de datos centralizada por parte del gobierno.
El plazo para registrar las líneas adquiridas antes del 9 de enero de 2026 vence el 30 de junio. Quienes no completen el proceso enfrentarán la suspensión del servicio a partir del 1 de julio, lo que impedirá realizar llamadas, enviar mensajes o usar datos móviles, excepto para números de emergencia y atención al cliente.
El servicio podrá recuperarse una vez que el usuario realice el registro, siempre que la línea no haya sido dada de baja por inactividad prolongada.
Respecto a la seguridad de los datos, Acosta señaló que las operadoras invierten en ciberseguridad, pero ningún sistema es completamente infalible. Ya se han detectado vulnerabilidades que permitían acceder a información de otros usuarios registrados.
Las empresas están obligadas a cumplir con protocolos de seguridad conforme a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones y la Ley Federal de Protección de Datos Personales. El proceso de validación facial se realiza en tiempo real para autenticar la identidad, sin almacenar bases biométricas, lo que reduce riesgos de robo masivo de datos.
