En Hermosillo, Sonora, la terapia asistida con caballos ha ganado reconocimiento como un método efectivo para apoyar la sanación emocional y física. Fernanda Contreras y Lila Vak, especialistas en esta disciplina, explican cómo esta práctica puede beneficiar a personas con diversas necesidades.
La terapia con caballos se basa en la interacción directa entre el paciente y el animal, promoviendo un vínculo que favorece el bienestar integral. Según Contreras y Vak, el contacto con estos animales permite desarrollar habilidades emocionales, mejorar la autoestima y reducir el estrés, además de contribuir en procesos de rehabilitación física.
Este tipo de terapia se utiliza en distintos contextos, desde el acompañamiento a personas con trastornos de ansiedad o depresión hasta el apoyo en la recuperación de lesiones musculares o motoras. Los caballos, por su sensibilidad y comportamiento, ofrecen una respuesta inmediata a las emociones y actitudes de quienes los rodean, lo que facilita la identificación y manejo de sentimientos.
Durante las sesiones, los participantes realizan actividades que incluyen el cuidado del caballo, la monta y ejercicios de equilibrio y coordinación. Estas dinámicas no solo fortalecen la conexión con el animal, sino que también promueven la concentración y la responsabilidad.
Las especialistas destacan que la terapia con caballos no sustituye tratamientos médicos o psicológicos convencionales, sino que funciona como un complemento que potencia los resultados terapéuticos. Además, recalcan la importancia de contar con profesionales capacitados para guiar las sesiones y garantizar la seguridad tanto de los pacientes como de los animales.
En Sonora, esta práctica ha ido ganando terreno en centros especializados y clínicas, donde se integran programas de terapia asistida para diferentes grupos poblacionales, incluyendo niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
El creciente interés por métodos alternativos de sanación refleja una búsqueda por enfoques más integrales que consideren la interacción con la naturaleza y los animales como elementos clave en el proceso de recuperación.
