La huelga del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS), que comenzó el 14 de mayo de 2026, cumple ya tres semanas sin que se registren avances en las negociaciones con la Rectoría.
El paro se originó tras la falta de acuerdo en la revisión contractual y salarial, donde el sindicato exige un aumento del 10% en salarios, mejoras en prestaciones, atención a la carga laboral y progresos en jubilaciones.
La decisión de iniciar la huelga fue respaldada por la mayoría de los trabajadores en una asamblea con mil 864 participantes, donde mil 008 votaron a favor del paro, según informó Cuauhtémoc Nieblas, secretario general del STAUS.
Desde el inicio del movimiento, el sindicato colocó banderas rojinegras en el campus Hermosillo y bloqueó accesos, lo que provocó la suspensión total de actividades académicas.
El STAUS ha señalado que el conflicto también incluye temas como presuntas violaciones al contrato colectivo, aplicación del ISR, estabilidad laboral y basificación de plazas académicas.
Por su parte, la Universidad de Sonora ha mantenido mesas de negociación con diversas propuestas económicas, incluyendo incrementos salariales, mejoras en prestaciones médicas, apoyos a guarderías y fondos para jubilaciones, con respaldo del Gobierno de Sonora.
En el ámbito político, la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que la responsabilidad para atender la huelga recae en el gobernador de Sonora y la Subsecretaría de Educación Superior. El gobernador Alfonso Durazo ha expresado su disposición para mediar y apoyar a la universidad.
Durante el conflicto, el STAUS ha realizado movilizaciones, marchas y plantones, incluyendo un plantón indefinido frente al Palacio de Gobierno en Hermosillo para presionar a las autoridades estatales.
La Universidad de Sonora mantiene una postura de diálogo pero ha rechazado algunas acusaciones del sindicato, asegurando que sus propuestas son el máximo esfuerzo financiero posible sin comprometer la estabilidad presupuestal.
