Sonora tiene registradas cerca de 8 mil personas con trastorno del espectro autista (TEA). Más del 70% de ellas, es decir 5 mil 834, son niñas, niños y adolescentes.
Desde la apertura de las Unidades de Neurodesarrollo en Hermosillo, Empalme y Nogales hace tres años, se han atendido alrededor de 4 mil 588 personas con autismo. En el primer semestre de 2026 ingresaron 716 pacientes nuevos y actualmente permanecen activos aproximadamente 3 mil 332.
Estas unidades ofrecen servicios gratuitos que incluyen detección, diagnóstico, evaluación neuropsicológica y diversas terapias, como lenguaje, cognitivas, conductuales y familiares.
El trastorno del espectro autista se divide en tres niveles según la cantidad y tipo de apoyo requerido. El nivel 1 corresponde a personas con menor necesidad de apoyo, el nivel 2 a quienes requieren apoyo moderado y ajustes escolares, y el nivel 3 a quienes necesitan acompañamiento permanente, especialmente en comunicación y convivencia social.
Las familias de personas con autismo requieren información, capacitación, atención psicológica, grupos de apoyo y espacios de descanso para los cuidadores. La Procuraduría de la Defensa de las Personas con Discapacidad en Sonora identifica la vulneración del derecho a la protección social como una problemática recurrente.
En comparación, en Estados Unidos se otorgan entre 80 y 90 horas mensuales para que las familias puedan descansar mientras cuidadores del gobierno atienden a la persona con autismo.
La atención en Sonora ha avanzado, pero el reto principal es garantizar un acompañamiento continuo para las personas con autismo y sus familias.
